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Capítulo 38 - Adiós Para Siempre - Parte 4

  9

  —???Ahhh!!! ??Dices que jamás habías tenido un maestro!?

  —?No son dos hechizos básicos? Mira, creo que puedo mantener dos más, incluso.

  Invoqué una bola de fuego en mi mano derecha y una de agua en mi mano izquierda. Quedándome con dos porciones de elementos distintos en cada mano.

  —Ahora es un poco más complicado. Y no puedo manipular muy bien su punto de eyección, pero mantenerlos no es un gran problema.

  Por alguna razón, todos los ancianos que supervisaban mi examinación estaban boquiabiertos. Yo sentía que lo que estaba haciendo era bastante simple.

  —No es tan simple.

  Mierda, eso me asustó. Era la voz de Balance sonando en mi cabeza; desde hace un tiempo no la oía. Casi me hace perder la concentración.

  —No. Para los humanos, por lo menos, no —continuó—. Mantener hechizos de distintos atributos suele ser una tarea solamente posible para los hechiceros más capaces.

  —?Pensaba que mi atributo era caos? —le contesté en mi mente. ?

  —Lo era. ?Hace cuánto no miras tu pendiente? Cuando lo hagas, verás que la situación es distinta ahora. Pero esa no es la única razón. Tu naturaleza distinta es un factor, pero también es importante el hecho de que estás ba?ado en mi esencia. Usualmente, cuando intentas realizar hechizos en la forma en la que lo estás haciendo, los atributos colisionan violentamente entre sí. Mi esencia atenúa un poco esa particularidad de la Influencia humana. Pero no solo soy yo el responsable; siento que no debo explicarlo, pero no por nada eres mi ídolo.

  Bueno. Parecía que mi momento: “?Miren! ?Es un hechicero clase S!” había llegado… ?Muajaja! ?Ahora no me sentía tan patético por estar compartiendo la sala de examinación con chicos de ocho a doce a?os!

  —?Creo que puedo crear dos más!

  Con un poco de esfuerzo, materialicé otra bola de fuego en mi mano izquierda y luego una de agua en la mano derecha.

  Uf. Era un poco más complicado mantener todos los hechizos; este parecía ser mi límite. ?Pero! ?Debía poner mi valor en manifiesto! ?Este era mi momento de brillar!

  —?Los moveré en mi mano!

  Comencé a estirar los puntos de eyección para que los elementos entren en un movimiento rotatorio en la cima de mi mano. Despegándolos de su posición fija en las puntas de mis dedos. Lo estaba haciendo bastante bien… Tenía que mantener la calma… No estaba muy experimentado con esto…

  Ah-

  —Ah-

  Los puntos de eyección se entremezclaron y dejaron de moverse a mi voluntad; como resultado, una de las bolas de agua se cayó en mi mano y otra salió disparada hacia delante.

  Las tres llamas se extinguieron en el aire y, intentando retomar control de la bola de agua restante, solo conseguí expulsarla hacia un costado.

  La bola disparada hacia delante colisionó con el escritorio de los examinadores sin producir ningún da?o real, al menos sin contar el que sufrió mi dignidad.

  Era mi momento clase S…

  —Em… Lo siento…

  Los dos ancianos y adultos comenzaron a discutir fervientemente entre sí. Benigno no se encontraba entre ellos, sino que supervisaba a uno de los ni?os siendo evaluados.

  Ah, mira. Ahí estaba Benigno. Estaba totalmente mojado. Oh, la tercera bola de agua había colisionado contra él, entendido.

  El anciano se secó lentamente el rostro con las manos y me lanzó una mirada fulminante. Rápidamente respondí con un gesto de disculpa.

  —Bueno… Eh… Heiko —me llamó uno de los evaluadores.

  —Sí —volví a dirigirme a ellos y asentí.

  —Claramente, tu examen es bueno. ?Conoces algún hechizo complejo?

  —No. Nunca tuve un maestro.

  Los hechizos complejos eran heredados de maestro a alumno. Se debía pertenecer a una iglesia o contar con un maestro dispuesto a ense?arlos para tener acceso a ellos.

  —Correcto. Entonces, tienes un gran nivel de manipulación y dominas la manifestación. ?Sabes algún otro hechizo básico?

  —No puedo realizar hechizos de sanación ni potenciación. He probado con manifestación de aire y tierra, pero no soy tan hábil.

  —Es natural. ?Pero puedes manifestar tierra en pocas cantidades, al menos?

  Podía, pero como dijo, solo en una muy peque?a cantidad.

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  Levanté mi mano izquierda, creé la imagen, manipulé la Influencia y la expulsé. Tierra de tan solo el volumen de una moneda se manifestó en mi mano. El proceso era el mismo para cualquier elemento; solo era necesario canalizar el atributo correcto. El proceso normal se me hacía increíblemente sencillo, pero claramente yo no era tan hábil como debería para este punto.

  Levanté la mano derecha e intenté hacer lo mismo con una bola de aire. No funcionó. Supuestamente, mientras la tierra era difícil de crear por volumen, el aire era complicado de mantener por control; sin embargo, la magia de aire todavía me resultaba un desafío.

  Los hombres se retiraron para hablar nuevamente entre ellos. Cuando terminaron, se dirigieron nuevamente a mí:

  —Bueno, Heiko. Está claro que tienes un gran talento; es una pena que no te hayan ense?ado hasta una edad tan alta. ?Desde cuándo sabes utilizar Influencia?

  —Ayer.

  —Por favor, no bromee. No podremos proceder correctamente con la examinación de esta forma.

  Pensé un poco mi respuesta antes de contestar.

  —Estuve estudiando desde hace unos días, pero mi primer hechizo exitoso lo realicé ayer.

  El hombre que dirigía la examinación pareció frustrarse con mi respuesta.

  —?Y tiene algún testigo de… esto?

  —?Un testigo del hechizo que hice ayer?

  —No, un testigo de que no podía realizar Influencia hasta ayer.

  ?Me estaba pidiendo un testigo de algo que no pasó? ?Como un no-testigo? ?Un anti-testigo?

  —Em. Bueno… Nutiden me estuvo observando estos días y ella sabe que no podía realizar hechizos hasta hoy. Partum también me consideró como alguien sin capacidad y no quiso ense?arme.

  Los hombres reaccionaron sorprendidos; no sabía si por mi presentación de los no-testigos o por el name-dropping que acababa de hacer. Nutiden era lo más parecido a una celebridad en este instituto y Partum era el director del lugar. Jumjum. Manejaba contactos importantes…

  Uno de los hombres fue a buscar a Benigno para hacerle unas preguntas. Ambos volvieron juntos, Benigno al frente como si fuera su padre, quejándose de que el ni?o quería patitas y no una hamburguesa.

  —Muchacho, ?cuál es tu relación con los Inovatio? —me preguntó Benigno en su tono naturalmente gru?ón.

  —Trabajo para Mira —contesté con honestidad.

  Más de uno de los examinadores se rascaba la cabeza, intentando absorber toda la información. Benigno se dio la vuelta y los encaró.

  —?Ahí tienen! ?Les dije que se pasa los días junto a la se?ora Nutiden y Partum!

  Entonces, el anciano se marchó sin el sonido de una tuba.

  —Bueno… —El hombre delante encaminó la evaluación nuevamente—. Tus resultados son buenos. No son excelentes; tu edad es un limitante importante. Ahora, solo debemos hacerte una evaluación de capacidad y podrás marchar libre. El primer día de la semana siguiente habrá un examen de conocimiento común.

  Uh-oh. Si la evaluación de capacidad era algo como lo que había hecho Partum, entonces estaríamos en un dilema por unos cuantos minutos. ?Balance! ?No hay una forma de que sientan mi Influencia?

  —No una forma que esté en tu actual rango de capacidades, no. Pero esto no es tu culpa, es la suya por usar métodos tan anticuados. Lo que están haciendo es como meter la mano en un río para saber su potabilidad.

  Bueno.

  Me resigné a estancar el proceso de evaluación por varios minutos.

  10

  No es necesario explicar qué fue lo que sucedió cuando intentaron hacerme la evaluación de capacidad. Hicieron todo el acting de: “?No hay nada! ?No siento nada!” Otras tres personas intentaron y obtuvieron los mismos resultados. Al final, Benigno decidió suspender esta parte de la evaluación hasta que supieran qué estaba sucediendo. Bien por mí, me estaba aburriendo de verlos reaccionar con el: “??Cómo es esto posible!? ?No tiene Influencia!” Y ya me estaba agarrando sue?o debido a la gran cantidad de tareas que habían ocupado mi día. Mal por ellos; quizá no podrán dormir tranquilos esta noche.

  Hablando de “dormir”, ya tenía que ser de madrugada; mínimamente habíamos sobrepasado la medianoche.

  —Ahh… —Me tapé la boca al bostezar.

  Estaba en camino a la residencia por mi cuenta. Había sido abandonado por Nutid-, digo, por Nuti… Y justamente cuando nuestra amistad había evolucionado… Eso se estaba empezando a convertir en un patrón…

  —Me pregunto cómo estará Mira.

  Habíamos hablado hace tan poco como anoche, pero sentía que no la veía desde hace décadas. Mi corazón a?oraba su presencia, como también mi cerebro y mis ojos.

  Podía sentir… sus labios… aún.

  Me cubrí de la ventisca nocturna con la tela de mi manto.

  —Mamá, papá, ?estoy haciendo bien?

  ?Está bien que haga esto? ?Debería hacerlo de otra forma? ?Debería hacer otra cosa? Me gustaría oír lo que piensan. Me gustaría recibir sus consejos.

  En cada esquina. En cada punto ciego de mi mirada… Siento que se encontrarán allí. Siento que estarán observándome; fijándose en que no cometa una equivocación. Alentándome.

  —Mamá, papá, ?están ahí? ?Pueden escucharme? ?Están viendo?

  No parecía una idea muy descabellada. Sentía que, si de mis padres hablábamos, entonces quizá eran capaces de hacerlo. Si de mis padres hablábamos…

  —Mamá, papá, ?se encuentran bien? No están muy preocupados por mí, ?no? Yo estoy bien, me gustaría que lo supieran. ?Pueden escucharme?

  Mamá, papá, ?pueden escucharme? Pude salir de mi habitación, mamá. Estuve estudiando como debería, papá. Eso debería ser suficiente, ?no? Eso es un buen trabajo…

  Mamá, papá, cada vez que invoco un hechizo, pienso en ustedes. Ustedes me ayudan a hacer todos y cada uno de mis hechizos. ?Cómo pueden ayudarme desde tan lejos? ?Cómo dejaron impreso en mi ser una parte suya tan grande?

  Cada vez que realizaba un hechizo, los recordaba y, al hacerlo, mi cuerpo se llenaba de calidez. Amor, esa llama era amor. Y esa llama la podía invocar en cualquier momento. Porque era real. Porque existía. Porque no se desvaneció.

  —Papá, lo siento.

  Recordé las palabras de mi padre. “No estaba haciendo ningún agravio, porque no había nadie al que agraviar”. Entendía la lógica, era una muy compatible con mi forma de pensar.

  Sin embargo, lo siento…

  —Simplemente, no estoy de acuerdo…

  Si fuera transportado al pasado, a un pasado en el que mi familia aún no existía, entonces haría todo lo humanamente posible para recuperarla. Si era transportado hacia otro mundo, sin la posibilidad de regresar, entonces pasaría todos mis días a?orando una reunión imposible. Era simplemente la forma en la que estaba cableado. La forma en la que mi cerebro, y mi corazón, funcionaban.

  Porque sabía que existían. Sabía que no importaba qué hiciera, o qué sucediera, ellos habrían existido. Todo mi cuerpo sabía que eso era verdad.

  Y, aun así, no podía evitar que cada recuerdo, cada hechizo que realizaba, me produjera una enorme punzada de tristeza. Era un castigo que debía llegar conmigo a todo lugar, en todo momento.

  Pero, por una vez, recibo ese dolor con los brazos abiertos. Ese dolor era otra evidencia más de que, en efecto, ese amor fue, y es, real.

  —Mamá, papá, adiós para siempre.

  No podía evitar lagrimear un poco, ya que era víctima de un pensamiento con el cual, si su vida había marchado en orden, todo hijo se debía enfrentar.

  Quería ver a mi mamá y a mi papá una vez más.

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